Sobre ver como se alzan, cual si fueran oráculo sagrado del conocimiento, muchas organizaciones ciudadanas llamadas a veces ong u otros nombres rimbombantes. Lo que existe en muchas de ellas es un aprecio absoluto por las jerarquías nada democráticas, sus integrantes se sienten arriba del cumún de los mortales y cuando pueden, que son muchas las veces, traicionan sin remordimientos a los ciudadanos comunes que votaron alguna de sus iniciativas en change o cualquier otra recolección de firmas.